ENTREVISTA EXCLUSIVA CON ELEONORA WEXLER

"Necesitaba desafíos y nuevas experiencias. Estoy abriendo puertas que me hacen sentir feliz"

Eleonora Wexler es una de las actrices más prolíferas de la Argentina. Su carrera empezó a los ocho años, protagonizando el musical Annie. En televisión tiene los títulos más variados y sus villanas son de colección. Hoy, en el 2020, es parte de la carta de Netflix con "La Valla", una mega producción española que tiene un elenco de lujo y es suceso en más de doscientos países. Mientras aguarda la confirmación de la segunda temporada, habla de su vida, las redes sociales, sus ideales, y la ficción argentina en esta nota exclusiva con Guido Zaffora para Baires News.

"Tuve la oportunidad, hice un casting y me fui a España", cuenta Eleonora Wexler, entusiasmada, sobre esta mega producción española, que tiene un elenco de lujo en el cuál se destaca Ángela Molina, de quien la actriz argentina reconoce que haber trabajado con ella "fue un sueño hecho realidad".

Hoy, en pandemia, la serie tiene muchas similitudes actuales con Alma, su personaje de ficción.

Eleonora está en Argentina esperando la confirmación de la segunda temporada. En este encuentro cibernético habla de su vida, las redes sociales, sus ideales, y advierte con respecto a la ficción: "Tenemos que flexibilizar nuestra industria, hay mucho talento en todas las áreas en nuestro país, solo así nos irá bien". Valiente, siempre va por más. Y, reflexiva, cierra la charla con una confesión: "Extraño mucho actuar".

¿Cómo fue la experiencia de rodar en España?

Fue una experiencia enriquecedora por todos lados, desde lo profesional, lo artístico y lo personal. Fueron muchas cosas que se conjugaron y me hicieron crecer. Mi objetivo era abrir nuevas puertas. Ese año, que era el 2018, quería abrir horizontes. La Valla fue por casting, y yo necesitaba algo que representara nuevos desafíos. Y eso fue lo que pasó en España.

¿Qué significa LA VALLA en tu carrera?

¡Una mega producción! Una historia potente, fuerte y, además, un personajón. Daniel Écija fue quien la escribió e ideó, junto a Sonia Martínez y otro grupo de autores. Me dieron un regalo que fue Alma y, más allá de la historia, que es increíble y que hoy por hoy resuena mucho más fuerte por la semejanza con la realidad, mi personaje tenía muchos matices y con un gran abanico de colores. Ni hablar del elenco, del cual aprendí mucho. Tuve la oportunidad de trabajar con la maravillosa Ángela Molina. La primera vez que tenía que grabar estaba tan nerviosa... Ellos me abrazaron y me hicieron sentir parte de un grupo. Trabajamos con cinco directores, uno de ellos argentino, que es Lucas Gil, y nos hicimos más amigos. Nunca había trabajado con cinco directores. Un proyecto muy rico, muy difícil. Una historia compleja, pero ahí estaba el desafío. Me apareció esta sinergia de "abrir", no sé a dónde me va llevar, pero que esté en Antena 3 como prioridad y que esté en Netflix en doscientos países me abre una posibilidad y un campo de abrir el trabajo a otras partes del mundo y no quedar en lo local.

¿Cómo fue el recibimiento de tus compañeros españoles?

Son lo más, con muchos me he hecho amiga. Tenemos un grupo de WhatsApp donde cada jueves compartimos el estreno del capítulo, festejamos juntos cada cosa que pasa con la serie. Es increíble porque yo estoy con el mate y ellos con una copa por la diferencia horaria con España (risas). Voy a estar eternamente agradecida con ellos por como me trataron.

Tuviste la oportunidad de rodar con una de las grandes actrices españolas ¿Cómo trabajar con Ángela Molina?

Los nervios de la primera vez. Ella es salvaje, en el sentido que tiene una presencia tan potente, le sale de la tripa la actuación. Si no lo vibra, no lo vibra. Tiene una mirada muy profunda, porque es un ser muy profundo y agradecida. Se juega y se manda. Era un ida y vuelta con una actriz argentina que ella no conocía. Para mi fue un sueño hecho realidad.

 ¿Tuviste conflictos con tu acento?

No tuve ningún conflicto. Al principio pregunté y ellos me querían que lo haga como lo había hecho en el casting, se me fueron contagiando algunas palabras. En un principio si quise copiar algunas cosas porque estaban escritas así y después me di cuenta que no, vamos por mi acento y si me sale decir "tu" en vez de "vos", vamos, pero que sea algo natural, en ningún momento me exigieron, me respetaron ciento por ciento mi acento.

En La Valla se habla de una vacuna para salvar a la humanidad, en el año del estreno se vive la pandemia por el Covid... ¡Increíble!

Mi personaje es la directora de epidemiología, es la científica que su objetivo es encontrar la vacuna que es contra el "noravirus" y después nos enteramos del "coronavirus", ¡es un flash!. Fue terminada de filmar en julio del 2019, la pasan en AtresPlayer y todos estaban fascinados con la serie y a los pocos meses se viene la pandemia, allá empezó muy fuerte. A medida que vamos viendo los capítulos se acercan otras similitudes con la realidad, de hecho mi personaje lo que haces es experimentar en niños especiales el antígeno para esa vacuna, es su objetivo fijo.

Hay una escena en La Valla donde agradecés un nuevo cargo y hablás con la vehemencia característica de algunas de las personalidades femeninas de la historia política de Argentina, ¿Te inspiraste en alguien en particular?

El personaje tenía que tener esa vehemencia. Me vinieron diferentes imágenes de mujeres que participaron de la política Argentina. Me parecía que el personaje hablaría con esa pasión defendiendo algo que para ella era la salvación para ese país y para el mundo.

¿Habrá una segunda temporada de la serie?

Se está evaluando una segunda temporada pero no hay nada confirmado. Estamos con propuestas para volver, apenas salga la oportunidad lo voy a contar. Estamos con todo para hacerla, pero en pandemia está complicado.

¿Qué diferencias encontraste entre Argentina y España?

Culturalmente somos diferentes. Hay cosas que son similares pero el español tiene otra movida. No se juntan en las casas, sino en los bares, van por un pinchito. Hay algo que tiene que ver con una realidad económica más solvente, más relajada. La gente vive más relajada. El proyecto de vida sin inflación y con una seguridad económica, hablo de ese momento donde yo viví pre pandemia. Veía a la gente más contenta, porque están dentro de un contexto social que los avala y los sostiene. Es calidad de vida. Por otro lado, te puedo decir que nosotros somos cálidos, amigueros y de conectarnos unos con los otros, que ellos no. Somos más del asado y de los amigos. Estamos acostumbrados a resolver las situaciones más fácilmente porque como vivimos en crisis, hay algo que hace factible que uno tenga cintura para moverse de otra manera y adaptarse a cada situación. Otro tema son las distancias, acá son enormes pero en el centro de Madrid caminás de un lado para el otro, te encontrás mucha gente todo el tiempo.

Con los españoles somos culturalmente diferentes. Hay cosas que son similares, pero el español tiene otra movida. No se juntan en las casas, sino en los bares, van por un pinchito. Hay algo que tiene que ver con una realidad económica más solvente, más relajada. La gente vive más relajada. 

Hay una fuerte industria de ficción en España ¿Qué percibís que nos puede ayudar a nosotros para tomar como ejemplo a ellos?

España es la meca de las series, uno de los lugares hispanos más importantes. Mientras nosotros no tengamos un espacio para las plataformas estamos complicados, es un tema que está tratando SAGAI. Por ejemplo, los canales de aire como ANTENA 3, donde sale la serie, el rating es muy acotado. Lo que funciona allá son las plataformas como Movistar o HBO que hacen producciones enormes y con calidad. Mientras nosotros nos quedemos con la televisión abierta, estamos perdidos. Apuesto a lo que hace SAGAI es importante, con la posibilidad abrir, la ley de fomento audiovisual. Sería mucho trabajo para la industria, tenemos que flexibilizar porque si no estamos en el horno.

 

¿Qué fue lo que más extrañaste estando afuera?

A mi familia. Mis padres, mi hija, mis sobrinos y mis perros. Se extrañan mucho a los afectos estando afuera.

Fuiste parte de muchas de las ficciones más importantes del país ¿Cómo ves nuestra situación actual en cuanto a la ficción?

Mal. Ya veníamos de una crisis fuerte. Hace mucho tiempo que perdimos terreno. Cerró Pol-ka y a Underground la compró Telemundo. Hay que barajar las cartas y ver qué se hace. Hay tanto talento en nuestro país, productores, directores, guionistas, actrices y actores, siento que tiene que haber un cambio. Lo vamos a poder lograr. No así me pasa con el teatro, tenemos una industria potente en cuanto a lo teatral.

Hay tanto talento en nuestro país, productores, directores, guionistas, actrices y actores, siento que tiene que haber un cambio. Lo vamos a poder lograr. 

¿Cuáles son las ficciones por las que más te recuerda el público?

Hay dos ficciones. Una es Valientes, porque fue un gran éxito. Y otra que fue muy popular es ADDA (Amar después de Amar).

¿Cuál es tu vínculo con las redes sociales?

Me embolan, pero le doy importancia por los laburos. Todo se maneja por las redes, aunque trato de ser cuidadosa con mi vida privada, salvo que quiera compartir algo muy importante. Me gusta compartir mi trabajo, lo que estoy haciendo para que se dé a conocer. Si las sabés manejar bien es un buen punto de llegada al público. Las redes, con la pandemia, se hicieron muy potentes. No me meto en cuestiones de religión ni política, aunque sí estoy a favor de la aprobación de la ley del aborto legal, seguro y gratuito, la defensa de los animales y el ambientalismo. Ahí sé que voy a recibir palos y por otro lado gente que también opina como yo.

¿Cómo estás transitando este año tan particular?

Es como un sube y baja de emociones, pasé por todos los estados. Al comienzo parecían vacaciones, ordené todo lo que tenía que ordenar y me anoté en algunos cursos. Ahora pasé por todos los sentimientos, personalmente estuvo muy bueno. Lo que quiero es trabajar, más allá de lo económico, que no es al punto que yo quiero ir, porque por suerte tengo ahorros. Pero tengo compañeros que la están pasando realmente mal. Tengo suerte, una casa con jardín, mi hija y mis perros. No tengo incentivos por más que aparezcan proyectos porque es todo tan endeble, tan frágil. Extraño actuar. Extraño a mis compañeros, extraño el teatro, ir al teatro. Recién estaba ensayando un radioteatro con Diego Velázquez y me dio una emoción enorme porque era poner un personaje. Con mucho movimiento. Le tengo miedo a lo social y veremos cómo salimos de esto cada uno de nosotros, y como sociedad también.

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